Los residentes de Atlanta se reúnen en el Historic Fourth Ward Park para decir: “Estamos Aquí.”
A pesar de preocupaciones entre los financiadores como de las comunidades inmigrantes, la fiesta de inicio del Mes de la Herencia Hispana se llevó a cabo por cuarto año en el Historic Fourth Ward Park

El sábado por la tarde, los tambores retumbaban mientras un grupo de diez personas danzaba por el Historic Fourth Ward Park, con botas y tobillos adornados con caracoles secos. Los bailarines interpretaban una danza chichimeca, originaria de las culturas mexicana y azteca; los caracoles provienen del árbol ayoyote, nativo de Centroamérica. Los bailarines se movían hacia los lados y levantaban una pierna para producir un sonido rítmico con los caracoles, repitiendo el movimiento hacia el otro lado mientras las plumas de sus coloridos atuendos los seguían. Cada movimiento de la danza era una ofrenda a un dios distinto, explicó el bailarín principal César Martínez, incluidos los dioses de la lluvia, del fuego y del venado. Al otro lado del teatro al aire libre, en las gradas, cientos de personas observaban con atención la singular presentación.
El grupo de danza de César fue solo uno de los actos que se presentaron en la fiesta anual Estamos Aquí, un evento que da inicio al Mes de la Herencia Hispana, que se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre. Organizada por el Latino Community Fund – Georgia, la celebración reunió a más de 25 vendedores y a cientos de residentes del área de Atlanta.
El festival de este año se sintió distinto a los de años anteriores, señalaron algunos organizadores, en medio de los temores en la comunidad hispana ante la dura ofensiva migratoria —incluido un aumento en los arrestos de ICE. Georgia ocupa el cuarto lugar entre los estados con más inmigrantes en centros de detención, con 2,998 detenidos, según datos de septiembre.
En todo el país, los organizadores de festivales públicos que atraen latinos han tenido que enfrentarse a la decisión de cancelar o reducir sus eventos, o bien crear planes de contingencia en caso de que aparezcan funcionarios federales de inmigración.
Pero, como demostró la multitud en el evento del sábado, tanto organizadores como asistentes de Estamos Aquí se hicieron presentes, a pesar de la situación o como un acto de resistencia frente al entorno político actual. “No podemos estar escondiéndonos”, dijo Gilda (Gigi) Pedraza, directora ejecutiva de LCF Georgia. “Hay que crear un espacio para que la gente se reúna, comparta su alegría, se apoye mutuamente y hable sobre lo que está pasando. Ese es el espacio que tratamos de crear: un espacio donde todos puedan venir, conocernos, aprender, disfrutar y celebrar con nosotros.”
El festival de este año, el cuarto, fue más difícil de organizar, dijo Gigi, ya que algunos financiadores están tomando distancia y han dejado de apoyar a organizaciones como LCF. Muchos no quieren estar asociados con grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes o con iniciativas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), que también se han convertido en blanco de la nueva administración. El equipo organizador también temía llamar la atención sobre comunidades vulnerables, pero tras asegurar los fondos para costear el festival, decidieron seguir adelante.

Los asistentes disfrutaron de todo, desde antojitos al estilo mexicano del carrito móvil Chispas Snacks Atlanta hasta empanadas de Congelados Colombianos, y recorrieron los puestos de vendedores como Havana Cigars y Bella Creaciones.
Amanda Mancilla, una venezolana estadounidense que vive en el área de Marietta, dijo que se ha vuelto más cautelosa al asistir a eventos públicos. “Pero aún quiero disfrutar de mi cultura y celebrar con otros, y creo que tener a esta comunidad aquí ayuda”, comentó. Mientras Dela Fuente & Caribbean Soul tocaban salsa cubana de fondo, añadió: “Escuchar la música en vivo me pone la piel de gallina.” (Es común entre las familias venezolanas escuchar salsa cubana en las reuniones familiares y crear recuerdos juntos mientras la música suena).
“Han sido tiempos muy difíciles, y definitivamente nuestras comunidades tienen miedo”, dijo Lily Pabian, directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro We Love Buford Highway. “Pero creo que festivales como este y los eventos comunitarios ayudan a generar también un sentido de confianza, al mostrar que tienes una comunidad que se preocupa por ti.”
Para César Martínez, poder presentar una danza tradicional mexicana azteca fue significativo: “En estos tiempos, se está perdiendo mucha de la cultura latina o hispana”, dijo en español. “Podría decirse que somos un pequeño grupo que la está rescatando, y creo que eso es lo más importante. Cada vez que nos llaman, venimos a demostrar, venimos a enseñar.”



